En 1507, el cartógrafo alemán Martín Waldseemüller, publicó
Cosmographiae Introductio, en la que se incluyó por primera vez un mapa del Nuevo Mundo y por primera vez con el nombre de América. Entusiasmado por el descubrimiento, y creyendo que Vespucio había sido el descubridor, en un párrafo comenta que no está mal que el nuevo continente lleve el nombre de Americu Vespucci.
En la historia oficial, se entiende que ésta es el acta de bautizo de nuestro continente y de ahí la historia que siempre nos han contado. No obstante, el mismo Waldseemüeller cayó en cuenta de que las cosas no eran como él las había interpretado y, en 1513, trató de echar para atrás su propuesta y al referirse a nuestro continente, lo llamó “Tierra incógnita”. Pero, ya era demasiado tarde, en todos los países se siguió hablando de América.
Primer mapa de América (1507)
En 1874, el investigador francés Jules Marcou, lanzó la hipótesis de que el nombre América deriva de Amerrique, nombre que daban los amerígenas a una región de lo que ahora es Nicaragua (el lugar aún existe y conserva el nombre). Este sitio fue visitado por Colón y, posteriormente, por una expedición al mando de Alonso de Hojeda, en la cual también iba Amerigo Vespucci en calidad de subalterno.
Firma de Albericus Vesputios
Hay hechos que soportan esta tesis: uno de ellos es que si el Nuevo Mundo hubiera tomado nombre de Amerigo Vespucci, el continente se hubiera llamado Vespucia o algo así, ya que en ese tiempo los apellidos eran los que se usaban para dar reconocimiento a los descubridores (vgr: Canal de Magallanes, Mar de Cortés, Puente de Alvarado, etc.).
Otro hecho es la acentuación esdrújula de la palabra América, que no coincide con la acentuación llana de Amerigo. Si a esto le agregamos que Vespucio firmaba sus cartas con el nombre Albericus, pues ahora si que se enreda más el asunto y da más leña a quienes quieren quemar la idea de que este personaje dio nombre al continente.
Si todo es como ahora parece ser, el nombre América es una herencia de los amerígenas de Centroamérica, que algunos especialistas dicen que en maya significa “Lugar de los vientos”; aunque el Dr. Juan Luna Cárdenas, defendió la tesis de que es una voz aztekatl-Nikira que significa “lugar de grandes abismos y aguas profundas”. Hace notar que la raíz aparece en el topónimo mexicano Amekatl (gran barranco de agua), al incluir la partícula “ikak” que significa “cosa vertical” y encarece la idea de profundidad, se obtiene “Ametlikak”.
En Aztekatl-Nikira, lengua del clán aztekatl que habitó en la región de Nicaragua, el fonema “tl” pasó a “r”; de modo que Ametlikak pasó a ser Amerikak, nombre que describe la topografía de aquel lugar en toda su realidad y belleza.
No creo que éste sea un tema acabado; aún falta una prueba definitiva para aceptar el origen amerígena del nombre del continente. Habría que encontrar un texto anterior a 1507 en donde se hable de Amérrike, América o algo similar para referirse a estas tierras; y hasta donde sé, aún no se ha encontrado.
No obstante, es una historia que no suena hueca. Y como curiosidad, bien vale la pena
Vía: capsuladelengua
















